viernes, 17 de diciembre de 2010

Tarde de cine alemán

¿Qué tan influenciables son los jóvenes?

¿Hasta qué punto la juventud es capaz de arriesgar todo para ser "parte de...", parte de la masa, parte de un grupo en el que se sintan aceptados, en el que todos sean iguales?

¿Cuál es es el precio que estan dispuestos a pagar con tal de "SER PARTE DE", con tal de recibir esa aceptación.

¿Bajo qué principios nos estamos educando, estamos creciendo y con qué nos estamos influenciando?
Somos capaces de tomar decisiones y luego, hacernos responsables de lo que decidimos?

Estas son algunas de las preguntas que la película La Ola (Die Welle - 2008), dirigida por  Dennis Gansel y protagonizada por Jûrgen Vogel, Frederic Lau y Max Riemelt nos deja. Además  deja la pregunta sobre la posibilidad que existe de que se formen nuevos grupos totalitaristas que busquen satisfacer algunas necesidades de tipo social de las que, parece ser, carecen algunos jóvenes.

Disfruten el triler.



Para ver la película completa, click aquí



Ficha técnica*

Nombre Original: Die Welle
País: Alemania
Lenguaje Original: Alemán
Fecha de Lanzamiento: 13 Marzo 2008
Duración: 107 minutos
Locaciones: Berlín, Alemania


*Tomado de - IMDB -

lunes, 29 de noviembre de 2010

Circo-Tico Circo en las nubes

 
A la dueña del circo... 

Circo-Tico circo en las calles. Circo que revuela y no hace nada. Cabeza sin corazón y corazón palpitando por un sueño que se desueña cuando se despierta. Circo-Tico Circo de las venas que hace indiferente la vida de los demás, indiferencia ante quien reclama un poco de atención del dueño del circo que está en las estrellas jugando a ser dios de los aires y de los sueños.

Tomado de cafeliterarioenlaescuela.blogspot.com
 Circo-Tico circo de las nubes que sólo reposa en los Aires, (COMO TANTO TE GUSTA) que resueña con música hecha por las palmas, por los labios, por los beats del corazón, que no permite respirar a menos que alguien llegue a dar respiración boca a boca. Resueño en una mañana de descontrol, de teclas duras, de cabeza loca y sentimientos encontrados con la razón del no poder ser. Cigarras explotándose por la boca y por la rabia, por la aprensión, por el olvido, por la impotencia, por la ignorancia.
Circo-Tico Circo envenenado por la razón que existe y no funciona por no saber funcionar en la cabeza y en la garganta, de donde sale la respiración y se oxigena el cerebro, que sin esto no se puede pensar y traiciona el Sicótico-Circo-de-la-Calle donde sale a jugar la dueña del circo para recoger algunas monedas con su cara pintada de payaso pobre que no tiene sino labial para hacer su arte.
Circo-Tico circo malhumorado que no sirve para vivir, ni alimenta el alma, solo las ilusiones de quien iluso, va por la vida buscando un sustento de perseverancia que le indique el camino hacia donde debe ir, no la locura por la que ha empezado a caminar.
Circo del aire, de la calle, del recuerdo. Donde estaban jugando los payasos con sus juguetes antes de que la vida empezara a transcurrir sin sentido como ha pasado desde hace dos años, tres meses, 29 días... con sus segundos respectivos.
Circo en mi mente, en mis sueños, en el beat de los corazones que latieron juntos por un segundo en un sueño que terminó al despertar y rompió en un mar de añoranza y perversidad que me lleva a escribir mientras el sol seca las aguas de la inundada ciudad en la que esta escritora vive, duerme, pero no añora y no recuerda como suya por que no está lo que (se) quiere.
Circo mental en la ciudad real.
"Magic Does Exist"

jueves, 25 de noviembre de 2010

La Niña Caída

Todo sucede a la luz de la noche…
A Margarita por regalarme dos palabras

Lástima el mundo de locos que se esperan a que el mundo se apague para gritar sus verdades. Lástima por los hombrecillos-duendes que quieren pretender ser algo que no son y se esfuerzan sin conseguirlo. Lástima por los deja vu que invaden la noche, porque no hay con quién compartirlos.
Me muero de ganas por gritarlo con alegría, pero no encuentro las palabras para describir lo que no existe. Debo confesarlo: lo invento todo. Invento cuando estoy triste, cuando estoy feliz; invento cuando lloro y cuando sonrío. Pero debo aclarar que todo esto es verdad: una noche que inspira a escribir algo que no dice nada, porque lo único que se hace es ver al otro lado de pared a esa niña caprichosa que se inventa juegos y ve a un gato que de pronto se le aparece y la rodea con su maullido. Sigue caminando y se tropieza con un hueco que la hace caer hacia el cielo, con su falda irreverente que le muestra los calzones y los zapatos de charol que brillan con el sol de media noche.
Ay de esa pobre niña que se ha caído en el cielo y con lo único que se ha encontrado es con un dj que besa sus tornamesas y un hombre calvo vestido de mujer con una ruana naranja en la que carga una niña indígena en un coche y ésta mira sin pasión el cielo, como si supiera el destino aburrido que le espera si no se despega de las abrigo de su madre.
La niña caída, que camina con las manos cuando se cansa de los pies, sigue su camino y se encuentra a una niña que parece que hubiera sido sacada de una comida rápida: más frita que nada.
Lo que importa es envidearse y así seguir… no es la gran cosa, le ha dicho la frita y la niña caída sigue su camino buscando una respuesta prometida por un hombre-duende-verde-marrón que se ha sumergido en una botella de agua potable apta para el consumo humano 600 mililitros peso neto y desde ahí escupe botones de colores que ha confundido con chocolates.
La niña caída entonces decide zambullirse y nada en una piscina de vino morado en la que una botella toma copas de vino para satisfacer su sed y cuando ha estado totalmente llena, se da cuenta de lo borracha que está y vomita un arcoíris por el que la pobre niña perdida camina, por fin, y encuentra el árbol que la ha esperado por medio minuto desde que la vio venir y lo abraza al final del camino y le dice tranquila baby… está todo bien (COMA) muñeca y le ofrece un brownie que ha horneado en su casa del árbol.
"Magic Does Exist..."

domingo, 7 de noviembre de 2010

Recuerdos en presente

Ya somos el olvido que seremos
Somos ya la distancia infinita que nos separa
Que no arranca la imagen de quienes fuimos.
Somos quienes fuimos

Desde lejos pienso en algún lugar en mi mente
Donde encuentre el espacio donde vivimos esta historia
Que ahora se desvanece en la delincuencia del tiempo
Y trae el olvido cadente

Estamos lejos
Añorando viejos anhelos.
Pensando sin esquivar
El recuerdo de su boca
La compañía
El aroma
los latidos (nuestros latidos)
La enfermedad

Ahora ya me ha olvidado
Y aún no la he olvidado
Aún estamos juntas en un pasado
Que se desvanece desgarrado

Entonces tendremos un fin
Como de cuento de hadas
Nos comunicaremos con miradas
Y mensajes de adoquín

Ocultaremos al mundo la realidad imaginada
Y respiraremos la magia recreada
En las penumbras sin luz
De un quinto piso andaluz

Nos acompañaremos sin vernos
Encontrándonos en los sueños
Haciendo lo que la piel nos diga
Sin importar lo que digas…

Entonces
Olvidaremos y superaremos
El olvido que seremos

lunes, 1 de noviembre de 2010

UnPoco de Soledad mezclada con frivolidad

¿Qué se siente no tener futuro? Se podría decir que es cuando la mente se queda en blanco y la imaginación no puede llegar más allá de unas cuadras alrededor de tu casa.

No se respira con confianza. Cualquier momento puede ser traicionero cuando la oscurdad reina. La oscuridad de corazón, no hay mente, ni corazón para pensaer. Sólo oscuridad. Eso es: el No Futuro es oscuridad de mente, de corazón, en las venas. No hay letras que puedan consolar lo que se siente porque no se siente nada... sólo eso, la nada.

Ni siquiera es posible escribir cuando no hay futuro, porque las palabras son la esperanza de que existe un futuro.
Por eso es mejor dejar de hacerlo mientras llega otra oportunidad de volar, de perderse, de extinguir la mente mientras todo pasa, mientras a la mente sin sentido le pasa un poco la frivolidad

viernes, 24 de septiembre de 2010

Banalizar el mal

Quisiera decir Hola sin parecer una estúpida débil que perdona con el tiempo o quedar como quien vuelve después de la muerte arrepentida por haber sido asesinada. Qué vaina tan jodida.

Ahora, como Cortazar, quiero decir que siento mis sentimientos y veo mis pensamientos, pero no pienso en lo que veo. Lo peor de todo es querer estar al lado de quien no está, no importa el motivo, solo la realidad.

En calle la luna es la única testigo de lo que pasa. Con su ojo invisible ve el vicio y el refugio de los refugiados. Ve la cantidad de palabras secas que rebosan de las bocas de miles de almas nocturnas que espían en la oscuridad el secreto de los ojos con quienes se tropiezan. Hay otros más afurtunados que prefieren salir sin pensar y sin entender el mundo que los rodea, por que, ¿para qué pensar?

Es verdad, de nada sirve ser el dueño de un título si no se hace uso de él. De nada sirve el título porque lo que importa es la escencia, mi escencia, tu escencia.

Es viernes. Es octubre. Es de noche. Una hermosa dama se mira en el espejo improvisado que le hace el vidrio de un carro. Un habitante nato de la calle la mira desde lejos y pasa su lengua sucia por sus labios que han sido lavados con algo de marihuana para escapar del frío y la oscuridad. A lo lejos la hermosa dama se siente perseguida y observada y prefiere irse a las montañas de ladrillo de la ciudad en viernes en la noche. Él la persigue siendo invisible. Ella lo siente. Él se acerca por detrás, le clava su cuchillo en la parte trasera, cerca a los riñones mientras se ralame deliciosamente los labios y se unta sus dedos llenos de yerba en la cara. Sonríe y ni se da cuenta de que la maldad es tan banal que ni siquiera le importa el hecho de haberla matado con sevicia y, ahora, verla tirada en el piso derramando un chorro de sangre. Sigue su camino y escupe en la calle que ahora es una morgue.

Esta es la vida, este es ese mundo de colores diferentes visto desde diferentes perspectivas en el que cada quien puede tener su cuarto de hora en un minuto y medio, en donde cada quien puede pasar desapercibido sin siquiera entender por qué. ¿Qué más da? Se pasa la hoja y todo sigue igual.

Mientras tanto yo pienso en eso que quiero pensar, en eso que me gusta pensar y que me acerca más a la realidad invisble que se pone una nariz de payaso y sale a la calle sin decir porqué. Como quien pasa la hoja y vuelve a comenzar... Y todo sigue igual.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

sábado, 11 de septiembre de 2010

La extraña maña de contar

Tengo la maña de contar. Siempre lo hago. Cuento el recorrido que hace mi bus a cualquier destino, cuento el tiempo que me demoro en la ducha, cuento el tiempo que gasto en internet, cuento el tiempo que duran mis heridas en sanar: han pasado 42 días hasta hoy.


Ahora mismo pienso en caminar tranquila debajo del sol o la luna: lo que sea!. He decidido que no hay nada en el mundo que pueda afectarme más que mi propia enfermedad. Es mejor estar enfermo por un mal propio y no por uno ajeno que ni vale la pena y que no deja respirar con la tranquilidad que ofrece un cigarrillo después de una cerveza, así sea en mala compañía.

Luego pienso, inevitablemente, en las cosas que me entusiasman. También pienso en las que me deprimen: es un ciclo natural en mi vida, no puedo evitar hacerlo porque de alguna manera me permiten volar un poco al ritmo del viento y de las hadas, a las que tengo bastante olvidadas, sin embargo ellas no me sueltan y dejan volar mi mente, aunque herida y desterrada, a un lugar en el que sólo existe mi mundo, mi gente, mi imaginación… nuevamente he volado: nunca más con los pies en la tierra.

Adiós he dicho, aunque a veces vuelvo a caer. Adiós he dicho sabiendo que no aparecerás más en esta vida… Adiós ¡he dicho! Cayendo de nuevo en la marea de suspiros inacabados y recuerdos molidos como almendras debajo de un martillo para ser agregados a un pastel de chocolate con relleno incalculado… HIJUEPUTASSSSSSSSS!

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Mayo 7

Muchos días del año son comunes. Comienzan y terminan sin permanecer en la memoria del tiempo.
La mayoría de los días no afectan el curso de tu vida. Sólo algunos lo logran: Mayo 7 era un viernes.

No se puede asignar un significado cósmico a un simple evento. Coincidencia: eso es lo que es. Nada más que eso.
Sí existen los milagros. Sí existe tal cosa llamada destino, todo está destinado a ser.

120 días después vuelvo a pensar en que Mayo 7 era un viernes.

jueves, 2 de septiembre de 2010

De noche

De noche...

Un duende baja con dificultad por la escalera que de los libros conduce a la ciudad. Se agacha para evitar ser visto, a pesar de ser tan pequeño, por el tumulto gris que es la gente que ha dejado de pensar en su felicidad. Nadie lo ha visto pasar, así como nadie lo ha visto nacer.


De noche y sin cuidar tanto sus pasos, porque es conciente de la ciudad zombie que lo rodea, el duende camina mirando el cielo de algodón y nubes de oro que iluminan la ciudad amazónica y tribal a la que llegó bajando por la escalera de colores color palo y maticas verde color pasto.

A su vista se extiende el mundo loco deMente, loco que no sabe la ciencia de la paz+ciencia que le quita la insipración a cualquier escritor nocturno que intenta concentrarse en el sonido de las teclas, en el olvido que es necesario olvidar y en los botones rojos de las máquinas estrelladas que fueron testigo de su felicidad desquiciada y sin sentido.

De noche el duende baja hasta las profundidades de la conciencia de quien lo lee, se permite pasear y leer a quien lo lee, compra y vende neuronas dentro de esa cabeza que ahora está enredada por música que no vale un peso y cuando está cansado, el pobre duende vuelve a Trivenchi, ciudad de duendes cargados de cielo, cargados de circo

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Recuerdos

Vivo de los recuerdos musicales, esos sonidos que me inspiran y me recuerdan momentos felices de lo que ya pasó. Vivo en el recuerdo, en el pasado y no siempre en el presente, como debería, por estar atada al racimo de estrellas que fue su presencia en cada momento en que amaneció. Momentos felices de hace 1 día, un mes, un año, mil años. ¿Qué importa?


Un estallido en mi garganta me lanza al abismo de la calle para caminar mientras olvido lo vivido, mientras pienso que ya somos el olvido que seremos...

sábado, 28 de agosto de 2010

A Mary Matesanz

Me quiero robar esta, tu frase, porque así es como me siento:

"Como Allice, me estoy haciendo grande, pero a veces las lágrimas inundan la habitación, y salgo nadando"

Mary Matesanz

Teurastamo o nada definido

Viajar, sentir, amar, colorear, comer galletas de arroz con mermelada de tronco de árbol , hablar con los amigos, esperar una llamada telefónica certera, tener buenas noticias, comer helado, pisar hojas secas, soñar despierto, a veces dormido, pensar en alguien, el sol, pasto verde iluminado a las cuatro de la tarde, la música, ver lo que pasa, imaginarse lo que viene, recordar el amor vivido, bailar pegado, tocar un set, leer, pensar, jugar, hacer una carrera con un perro, tomarse un coctail, estudiar, conocer, caminar por Corrientes hacia el Obelisco, tocar, sentir, cantar en la ducha, descansar leyendo a Cortázar, vomitar conejitos blancos con orejitas que enrollan tréboles, contar historias, escuchar historias, reír a carcajadas, encontrarse con amigos que no ves hace años, comer gelatina, encontrarse con amigos que viste ayer, encontrarse con amigos que acabas de conocer, mirar al cielo, buscarle formas a las nubes, encontrale forma a las nubes, hacer feliz a alguien, llorar emocionado, querer, sentir mariposas azules y amarillas en el estómago, seguir la luna, acampar en un lugar insólito de la tierra, dormir en la calle debajo de los árboles, llamarse Amarilla, Almendra, Miel, tener un cielo azul: Cielo azul es estar al lado de una mujer llamada Miel.


Llorar, recordar el pasado doloroso, extrañar a alguien, sentirse solo, amanecer en un día gris, donde no hay esperanza; soñar con el miedo, sentir miedo, llorar por quien no está, llorar por quien no se merece tus lágrimas, estar cansado de estar aquí, allá, o donde sea; respirar con dificultad, pensar en que se fue, en que te dejó, tocar melodías tristes, dejar el corazón en alguien, tener el corazón roto, que se muera tu perro, no dormir toda una noche, mirar la luna en una mala noche, decapitar los sueños, dejar de soñar, dudar, desconfiar, tener miedo, robar, que te pese el corazón, no poder vivir sin alguien, esperar una llamada incierta, llorar, llorar, llorar… suspirar.

jueves, 26 de agosto de 2010

Martina Fonseca es una Puta

Martina Fonseca es una puta. Sí: ni siquiera se merece ser descrita como prostituta. Sencillamente es una puta. Y no lo es precisamente porque su oficio sea acostarse con otros hombres o mujeres, sencillamente lo es porque así lo ha decidido. Quiere calmar sus ganas, sus ansias y no solamente en el aspecto sexual, ella ha decidido ejercer su libertad desde su dolor. Para ello requiere sufrir no un poco, sino mucho para saber que el dolor sgue allí, que no se ha ido y que nada de lo que haga la hará sentir mejor hasta que esa herida no sane. Martina Fonseca ha decidido ser libre, experimentando lo que le de la gana, así sea un polvo con el lustra botas de la esquina que la llene de asco y nauseabundas ganas de sentirse mal, así sea una noche de copas sin restricción con la vecina de su vecina, puede tirar toda una noche, acostarse debajo de un puente, leer toda la tarde en su cómodo apartamento del barrio de clase media alta al que pertenece.


Martina Fonseca es una puta por decisión propia, es una mujer oscura, sin alegría. Fuma al desayuno, piensa en el día de su muerte, piensa en el día en que un perro le morderá la cara, recuerda los días que vivió con la misma desesperanza con que siente los venideros. Martina Fonseca es una mujer que experimenta el dolor, que vaga por las calles buscando respuestas, mirando al piso, probando el mundo con sus pasos, comiéndoselo a mordisquitos, a besitos sin dientes, a pasos descalzos como los de los indigentes, pintando con su mirada gris el cielo que la cubre. Es puta para encontrar respuestas y para sentir lo que ya no siente, es puta porque quiso serlo, porque se cansó de darle explicaciones inventadas a quienes se las pedían, es una mujer rota, al fin de cuenta es una mujer que nadie extraña, que no le hace falta al mundo, pero que se hace falta a ella misma.

Finalmente se volvió así por que le dio pena seguir siendo quien no era, se convirtió en lo que se convirtió porque cierto día se levantó en su perfecta cama y pensó que eso estaba muy jodido, que aparentar estaba muy jodido y que no amar estaba muy jodido, entonces se reventó, vomitó en la cara perfecta de la perfección y expiró en la tierra de las vírgenes perfectas y se volvió una puta imperfecta para buscar respuestas, para no aparentar, para seguir hacia una puerta con luz, que la sacara de la oscuridad en la que estaba. Finalmente Martina Fonseca era una mujer rota, una mujer desalmada, una mujer dejada: una mujer sin amor.

Martina Fonseca es puta por amor.

lunes, 23 de agosto de 2010

NO DESEARÁS A LA MUJER DEL PRÓJIMO

En algún punto del decálogo entregado por Dios a Moisés en el monte Sinaí, el Primero le enfatiza al segundo que es pecado que le guste la mujer de su compadre. Pero ¿qué pasa si la vieja está buena?

El prójimo, entendido como cualquier persona que esté al lado de uno, se supone que debe ser respetado. Pero lo confieso: me importa un pito mi prójimo cuando veo a su mujer.

Y es que me ha venido pasando desde hace varios meses cuando miro la parte de atrás de la mujer de mi prójimo. No me asusta pensar en que puede ser mía en algún momento. Es más, me divierte, porque estoy segura de que no disfruta lo que debería disfrutar cuando está con su esposo (mi prójimo) y me imagino haciéndola gozar de los pecados más mortales pero fascinantes a los que se ha venido negando.

Y es que creo que Dios se equivocó (con todo respeto por los creyentes) con ese mandamiento. Porque ¿qué tal si la mujer de mi prójimo me hiciera caso? ¿Qué pasaría si me diera el placer de, en su cama (que vendría siendo la misma de mi prójimo), morderla, chuparla, lamerla y hasta comérmela toda?

Yo creo que en ese momento me olvidaría toda mi educación religiosa (porque fui educada en colegio de monjas y en la Universidad ni se diga). Creo que el disfrute del roce de nuestros cuerpos, de nuestra piel, de nuestras lenguas, que sin vergüenza lucharían entre sí, sería algo inigualable que no cambiaría por nada. Creo que el sonido de la puerta del cuarto de mi prójimo - que él mismo estaría golpeando- me excitaría muchísimo más, e inclusive me ayudaría a llegar…

Entonces ¿Por qué no puedo desear a la mujer de mi prójimo si es lo que me hace feliz? ¿Es que acaso las personas no tenemos derecho a buscar nuestra felicidad? Y si mi felicidad está en comerme a la mujer de mi prójimo, qué me ha de detener. Algunos podrían decir que es que es pecado, o que por motivos éticos. Pero una vez ella esté acostada debajo de mí con las piernas abiertas, ¿será que pensaré en que estoy pecando?

De pronto el remordimiento llegará después. Después de haber chupado y besado hasta quedar saciada de sexo, sudor, placer… hasta quedar toda llena de saliva por cualquier lado. Después de haberle abierto la puerta a mi prójimo con cara de satisfacción. Después, cuando las cosas hayan terminado y nos miremos cómplices de lo que hubo sucedido… De pronto.