Me encantaría decir su nombre
No soporto ver su rostro desde la distancia. Esa distancia tan infinita que nos serpara.
Sobrevivo a mi despedida con gritos que se expanden en el vacío.
Escucho , para mi sorpresa e ironía, 'Loveletters on a Laptop', como si la música supiera lo que estoy haciendo, lo que quiero de usted.
Le pregunto a quien se atreve a conquistar su atención con letras bizarras que de dónde apareció, que por qué tiene más oportunidades que yo, que escribo al ritmo del olvido.
Veo sus fotos sin querer hacerlo para no borrar su recuerdo del mío. Veo su sonrisa en esos momentos del pasado que ahora serán presente, inclusive en el futuro. Su vida en la sonrisa, esa sonrisa que nunca será mía, la misma que se fue hace unos días.
Y siento envidia de quien duerme con usted. De aquél que se roba la luna para regalársela. De aquél que le manda mensajes cifrados directamente a su buzón. Me carcome la ira, me carcomen todos los pecados capitales que se apliquen a mi caso.
Miro al cielo y queriéndome encontrar con Dios, me encuentro con usted. Con sus brazos al rededor de mi cuerpo antes de salir y con mi estúpido afan después de usted.
Hacia dónde ir.... yo tampoco sé. Hacia dónde mirar... tal vez, sí.
Y otra vez veo su nombre en mi pantalla. Siento ganas de marcar su número (3...1... *******) COLGAR!!!!
Y me veo en la puerta de su olvido, esforzándome para que las cosas no cambien, porque ahora que usted me cambió para siempre no quiero volver a cambiar.
Pienso en usted. Es lo único que hago.
La lujuria me invade cuando pienso en sus labios, en su cuello... en su voz. Debo confesarle que en las noches, la propensión a los deleites carnales me invade cuando me encuentro con Usted...
Y vuelvo y le pregunto a ese poeta desconocido:" Quién es usted que ha osado penetrar en los secretos más profundos de esa persona a quien descubrí cierto día por casualidad o destino, y que ahora es dueña de mi voluntad.... Hágase a un lado, se lo pido."
Él, por supuesto, se niega a separarse de semejante belleza. Ambos sabemos que al metal le es imposible luchar contra la fuerza de un imán.
Él, por supuesto, se niega a separarse de semejante belleza. Ambos sabemos que al metal le es imposible luchar contra la fuerza de un imán.
Respirar. Pensar. Colorear con labial rojo un pedazo de cielo y escribir en él que mi vida es usted. Que mi tiempo es usted. Que mis sentidos son usted. Que mi lujuria es usted. Que mi deseo es USTED... Que el mundo no se entere, que lo unico que quiero es a Usted. A usted