lunes, 29 de noviembre de 2010

Circo-Tico Circo en las nubes

 
A la dueña del circo... 

Circo-Tico circo en las calles. Circo que revuela y no hace nada. Cabeza sin corazón y corazón palpitando por un sueño que se desueña cuando se despierta. Circo-Tico Circo de las venas que hace indiferente la vida de los demás, indiferencia ante quien reclama un poco de atención del dueño del circo que está en las estrellas jugando a ser dios de los aires y de los sueños.

Tomado de cafeliterarioenlaescuela.blogspot.com
 Circo-Tico circo de las nubes que sólo reposa en los Aires, (COMO TANTO TE GUSTA) que resueña con música hecha por las palmas, por los labios, por los beats del corazón, que no permite respirar a menos que alguien llegue a dar respiración boca a boca. Resueño en una mañana de descontrol, de teclas duras, de cabeza loca y sentimientos encontrados con la razón del no poder ser. Cigarras explotándose por la boca y por la rabia, por la aprensión, por el olvido, por la impotencia, por la ignorancia.
Circo-Tico Circo envenenado por la razón que existe y no funciona por no saber funcionar en la cabeza y en la garganta, de donde sale la respiración y se oxigena el cerebro, que sin esto no se puede pensar y traiciona el Sicótico-Circo-de-la-Calle donde sale a jugar la dueña del circo para recoger algunas monedas con su cara pintada de payaso pobre que no tiene sino labial para hacer su arte.
Circo-Tico circo malhumorado que no sirve para vivir, ni alimenta el alma, solo las ilusiones de quien iluso, va por la vida buscando un sustento de perseverancia que le indique el camino hacia donde debe ir, no la locura por la que ha empezado a caminar.
Circo del aire, de la calle, del recuerdo. Donde estaban jugando los payasos con sus juguetes antes de que la vida empezara a transcurrir sin sentido como ha pasado desde hace dos años, tres meses, 29 días... con sus segundos respectivos.
Circo en mi mente, en mis sueños, en el beat de los corazones que latieron juntos por un segundo en un sueño que terminó al despertar y rompió en un mar de añoranza y perversidad que me lleva a escribir mientras el sol seca las aguas de la inundada ciudad en la que esta escritora vive, duerme, pero no añora y no recuerda como suya por que no está lo que (se) quiere.
Circo mental en la ciudad real.
"Magic Does Exist"

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